Los depósitos bancarios son el producto que usan muchas familias y pequeños ahorradores para guardar el dinero que han ganado trabajando de forma diaria. Se trata de un producto seguro que hace que el dinero que tienes guardado en casa se devalúe tanto debido a la inflación (la subida del nivel vida), pero al mismo tiempo se trata de una inversión que no es muy rentable, de forma que en muchas ocasiones no se consigue ganar dinero, simplemente mantener unos ahorros actualizados para poder gastarlos más adelante en la compra de una vivienda u otras cosas.

Hay varias claves importantes para elegir un depósito bancario, pero para empezar lo principal es conocer los diferentes tipos de depósitos que existen.

 

Depósitos a la vista

Empecemos por ver aquellos depósitos bancarios en los que tienes liquidez total y en cualquier momento puedes retirar el dinero sin ningún tipo de penalización por parte del banco: las cuentas de ahorro vivienda, las cuentas corrientes y las libretas de ahorro.

Cuentas Corrientes.

Libretas de ahorro. Los intereses son algo mayores que las cuentas corrientes y es el sitúa habitual para tener guardado los ahorros de los que queremos disponer en cualquier momento para cualquier uso.

Cuentas de Ahorro Vivienda. Son cuentas especiales que tienen beneficios fiscales pero cuyo dinero sólo se puede destinar a la compra o rehabilitación de tu primera vivienda.

 

Depósitos a plazo fijo.

Se trata de dejar dinero en el banco una cantidad de tiempo fijo a cambio de unos intereses, que suelen ser mayores que los depósitos a la vista. El capital invertido más los intereses se pueden recoger sin finalización al terminar el plazo fijo. Si se quiere retirar todo el dinero o parte del dinero hay condiciones especiales para recupera el capital, que es una de las cosas importantes que tienes que tener en cuenta a la hora de decidirte por un producto de este tipo.

El interés que se aplica puede ser fijo o variable, en este segundo caso suele estar vinculado a un índice internacional como el Euribor. En el caso de intereses fijos la rentabilidad depende del tiempo que estará allí quieto el dinero, si el plazo es de 5 años te pagarán más que en un depósito 6 ó 12 meses.

 

Depósitos estructurados

Son depósitos bancarios en los cuales la rentabilidad está vinculada a la evolución de la Bolsa. En concreto la cantidad de dinero que se obtiene suele depender de los índices bursátiles, o de la cotización de un grupo de acciones. Esto es así, porque el dinero que se guarda en el banco será usado para realizar inversiones en bolsa, de forma que hay una diferencia.

Es uno de los tipos de intereses que es más inestable y al mismo tiempo en el que se puede conseguir una rentabilidad más alta si se apuesta por valores de la bolsa que estén en crecimiento. Si no se tiene conocimientos bursátiles es mejor abstenerse de invertir en este tipo de producto bancario.

 

Depósitos vinculados a Deuda Pública

En este tipo de depósitos bancarios la inversión es como la de un plazo fijo, pero los intereses están vinculados a productos de la deuda de España o de otro país. Entre los productos de referencia están las Letras del Tesoro del Estado, Bonos del Estado y Obligaciones del Estado.

Por lógica es de esperar que este dinero luego sea invertido por el banco en Deuda Pública, de forma que ellos se quedan la diferencia de intereses. Es un tipo de depósito bastante estable y curioso, porque el inversor recibe menos dinero si al país le va bien y más dinero si hay inestabilidad económica. Por ello, muchas veces estos depósitos se realizan en deuda de otros países. Por ejemplo los alemanes, franceses y daneses pueden estar invirtiendo en la compra de la deuda del gobierno de España.

 

Depósitos en divisas

Aquí la inversión se realiza con una moneda diferente a la propia, de forma que además de todos los valores que se han expresado con anterioridad también influirá en la rentabilidad de este tipo de deposito bancario si la moneda elegida mejora su cotización internacional o si por el contrario se devalúa. Tendrá más o menos riesgo en función de la moneda elegida. En principio el dolar o el euro son valores seguros, para otros tipos de monedas hay que tener conocimientos de economía y política internacional.