Poder estudiar una carrera universitaria, puede ser un derecho, un privilegio reservado para los hijos de las élites, algo inalcanzable, o una inversión de futuro que uno debe costarse con dinero. La situación varía en función del país en el vivas. Mientras que países como España tienen un sistema social que asegura que cualquier persona que desee estudiar una carrera universitaria lo pueda hacer gracias a las ayudas del estado, en otros países el pago de estudios no obligatorios es una obligación personal, que pueden asumir los padres o el estudiante. Lo ideal es que la familia haya podido ahorrar el dinero necesario antes, para poder hacer frente a los gastos, pero a veces no es así y las familias acuden al banco. En este último caso el estudiante asume un préstamo universitario que le permite vivir mientas se forma para obtener un trabajo de calidad. Este tipo de créditos tienen condicione especiales favorables, como por ejemplo unos intereses reducidos y un periodo de carencia, pueden asumir cantidades económicas elevadas y se contratan a través de bancos como La Caixa, el Santander, el BBVA, el Banco Sabadell, Bankia…

Los préstamos universitarios en España y en Estados Unidos, viven dos situaciones muy alejadas. Mientras que en España es raro que se soliciten y suelen pedir para financiar gastos concretos, como un Master, un post-grado o un año de estudios en el extranjero, en Estados Unidos es una práctica habitual. Más del 70% de los estudiantes se endeuda al iniciar sus estudios. La deuda media de cada estudiante universitario supera los 20.000 €, y al terminar la carrera suele ser superior a los 50.000 €. Para minimizar muchas de estas deuda es habitual que durante la carrera universitaria los estudiantes trabajen, en especial durante el verano, pero eso no evita que cada año aumenten la deuda universitaria global que se ha visto agravada tras la crisis económica del 2007, sobre todo porque cada vez son más las familias que tienen que acudir a este tipo de préstamos por no disponer de suficientes ahorros. En España este problema no existe porque el país cuenta con un sistema educativo público sólido, que gracias a los impuestos pagados por los ciudadanos y gestionados desde el gobierno, que cuenta con becas para aquellos alumnos que provienen de familias con menos recursos económicos.

A modo de resumen se puede decir que el sistema de financiación de España es de becas universitarias y el de Estados Unidos es de préstamos. A pesar de las enormes distancias en los últimos años las reformas educativas propuestas por el gobierno del PP de Rajoy, unido a la situación económica de crisis, ha echo que en España se den pasos hacia un modelo de préstamos universitarios. El propio ministro Wert ha declarado que él ve compatible los dos sistemas. La reducción en las becas, el aumento de las tasas de matriculación, la aparición de nuevos Masters y otras medidas han echo que se incremente la probabilidad de que una familia tenga que pedir un crédito para que estudien sus hijos.

Préstamos universitarios en Estados Unidos

 

Préstamos universitarios en España