Hoy en día están de moda las Apps para crear botes de dinero con los amigos y comprar regalos de forma conjunta, pero este tipo de aplicaciones no están creadas para ahorrar, sino para evitar conflictos entre personas de forma que sea la aplicación la que recuerde al despistado de turno que aún debe X euros a la persona que pagó la última cena o puso el dinero del taxi para volver a casa. Son muy útiles pero para mejorar la gestión de la economía doméstica y ahorrar son más útiles los botes de dinero clásicos de toda la vida.

¿Cómo funciona un bote de dinero?

Los “botes de dinero” son fondos comunitarios con los que se gestionan gastos en común. Muchas veces se emplean para hacer compras puntuales, como los regalos, de forma que su única función es que todo el mundo ponga la misma cantidad de dinero y saber que presupuesto se dispone para la compra. Las aplicaciones online, tienen que ver con este tipo de microgestión.

Pero los botes de dinero también los podemos encontrar dentro de las economía doméstica y en este caso se usan como forma de controlar los gastos. En este caso la cantidad que se ingresa en el bote de dinero se debe vincular con una determinada cantidad de tiempo, por ejemplo una vez a la semana, o bien por mensualidades. A principio de mes se asigna una cantidad de dinero, que es el dinero que se dispondrá para costear determinados gastos del día a día. En el caso de un piso compartido, por ejemplo de estudiantes universitarios, el dinero se pondrá a partes iguales. Si es una familia lo normal es que sean las personas que tienen más ingresos, sean estos los padres, abuelos o hijos.

¿Cómo te ayuda a ahorrar?

El bote de dinero es una forma sencilla y práctica de realizar un control del gasto de dinero.

La clave es que primero se calcula la cantidad de dinero que se puede dedicar a los gastos diarios: comidas, limpieza del hogar, facturas variadas, transporte, etc. Atención, no hay que calcular la cantidad que te necesitas gastar, sino lo que puedes gastar si quieres mantener una economía doméstica saneada.

Luego hay que cumplirlo sí o sí. Nada de usar tarjetas de créditos, ni de ampliar la cantidad de dinero.

Tener un límite de gastos te puede ayudar a ahorrar de dos formas.

– Si tu situación económica es crítica, te “obligará” a ser creativo para buscarte la vida y buscar formas más baratas de satisfacer tus necesidades. Tendrás que ver que gastos son prioritarios y cuales no, al mismo tiempo que buscas sitios en los que te ofrezcan el producto más barato o un intercambio de productos, como por ejemplo en las agrupaciones de economía colaborativa.

– Si tu situación económica es normal te ayuda a limitar tus gastos extra. Si tienes un presupuesto más holgado en el que no tienes problemas para pagar cosas básicas como la factura de la luz, el gas, el alquiler, la hipoteca o el agua,  entonces el bache de tu economía domestica estará vinculado a un exceso de gastos que debes controlar. Para ello lo mejor es no limitar en que te puedes gastar el dinero, pero si la cantidad poniendo una cantidad fija para el consumo.

Los extras como salir a cenar, ir al cine, comprar ropa o tomarse unas cervezas con los amigos tienen que salir del mismo bote. El dinero que no te gastes durante un mes queda acumulado para el siguiente y así sucesivamente, de forma que cualquier ahorro que realices en la cesta de la compra repercute en que tienes más dinero para ocio a la semana siguient, y al revés también. Si una semana te das el “lujo” de comprar productos de más calidad, quizás no puedas permitirte otros pequeños placeres.

Las ventajas de usar esta caja de dinero para regular el consumo familiar son los siguientes:

– Es un método sencillo, que puede hacer cualquier persona.
– No necesitas teléfono móvil ni ningún tipo de tecnología especial. Es un método DIY, do it yourself.
– Permite ingresos y gastos colaborativos.
– Te ayuda a fijar tu economía doméstica para que no sea una montaña rusa llena de picos.