En la mayoría de los casos, el principal escollo que deben superar los emprendedores para llevar a cabo una idea o un proyecto de negocio, es la forma en la que van a financiarlo. Todo el mundo sabe que actualmente nos encontramos en una situación financiera en la que el crédito apenas fluye y se convierte en una tarea realmente complicada el lograr una línea de crédito proveniente de una entidad bancaria clásica. Tampoco es aconsejable que vayas a pedir dinero a empresas de créditos rápidos o microcréditos, pues lo que necesita un emprededor es que el dinero le cueste poco y que lo pueda usar durante un periodo largo, si tuviera que devolverlo en menos de un año no tendría sentido.

Valoración de los recursos

Para llevar a cabo un proyecto como emprendedor, lo primero que debemos valorar son los recursos propios de los que disponemos, tanto a nivel empresarial como personal. Es decir, si tenemos algo de dinero ahorrado, si contamos con bienes que nos puedan avalar, como por ejemplo una casa que podamos hipotecar o si solo contamos con una indemnización por despido o la prestación por desempleo. Es muy habitual que para que muchos agentes o posibles inversores se arriesguen a invertir en nuestro negocio, nos exijan que avalemos con nuestros propios bienes ese proyecto, por la garantía de compromiso que ofrece esta situación.

Búsqueda de fuentes de financiación

El segundo paso será testear que tipo de financiación es viable para nuestro proyecto, ya que a veces necesitarás usar varias de ellas. Veamos pues, una lista de las opciones disponibles para financiar un proyecto:

* Family, Friends and fools: en primer lugar, puede existir la posibilidad de que alguno de nuestros familiares o amigos quieran confiar en nosotros y aportar algunos de sus ahorros para lanzar nuestro proyecto, es lo que suele considerarse la inversión semilla. La parte negativa es que la cantidad de dinero que se suele poder conseguir a través de este método es muy reducida, pero la parte positivo es que no suele hacer falta ningún aval o garantía especial para conseguirla.

* Crowdfunding: se trata de algo así como micro préstamos masivos, y se logran de la siguiente manera. El emprendedor pone en conocimiento a través de plataformas especializadas en internet el proyecto que necesita financiar, lo explicará de la manera más atrayente posible, para que los patrocinadores se sientan interesados por él, y decidan financiarlo. Evidentemente es necesario lograr mucha cantidad de apoyos y solo se hace efectiva la financiación si antes de que acabe el plazo fijado (tipo subasta) se ha logrado juntar la cantidad total prefijada, de no ser así cada patrocinador recupera su dinero.

* Bussines Angel: se trata de la financiación por parte de expertos en un determinado sector, como puede ser en materia jurídica, fiscal o técnica. La parte ventajosa es la capacidad de financiación y el expertise que aportan estas personas en la visión empresarial de la posible proyección de la empresa. La parte quizás más negativa es que en la fase en la que entra a participar el Bussines Angel, la empresa ya está en marcha y aunque no se pueda valorar la proyección que podría tener finalmente, el accionariado diluirá la dirección de la empresa más de lo que probablemente le gustaría a su start-up.

* Private Equity: entran a financiar la empresa cuando ya está consolidada en el mercado, sus inyecciones financieras no suelen bajar de unos 20 millones de euros y suponen un gran respaldo de solidez y confianza para la empresa.

* Venture Capital: Podemos optar a esta forma de financiación cuando nuestro negocio se encuentre en una fase de crecimiento, es decir que el producto o servicio ya se esté comercializando, aporta conocimiento de contactos y fiabilidad para la empresa

* Mercado Alternativo Bursátil: también se suele situar esta forma de financiación en la fase de crecimiento de la empresa. La mayor ventaja de acceder a este sistema de financiación es la imagen de solidez que representa para futuros potenciales inversores, ya que el Mercado Alternativo Bursátil, está bajo la supervisión de la Comisión Nacional del Mercado de Valores.

* Créditos ICO: representan los canales oficiales de financiación que pueden ofrecer financiación a los emprendedores que no logran obtener financiación suficiente de las entidades bancarias.

* ENISA: se trata de préstamos participativos que pueden suponer una importante forma de financiación a la cual podemos optar en varias fases de nuestro proyecto, tanto para el momento de la creación, crecimiento o consolidación de nuestra nueva empresa. Ésta representa una opción muy asequible de financión.

Elegir entre unas u otras dependerá en gran medida de nuestra situación financiera previa y de las necesidades que vayan surgiendo para aportar liquidez a la empresa. Lo que sí es recomendable es no esperar a tener una necesidad urgente de la financiación para solicitarla, siempre es mejor llevar una previsión adelantada de las necesidades económicas que se vayan sucediendo.